Equipos de emergencia buscan sobrevivientes entre edificios derrumbados. Miles de viviendas permanecen sin agua o electricidad.
Al menos 13 personas murieron como consecuencia de un terremoto de magnitud 7,1 que afectó el sur de Japón.
Los equipos de rescate trabajaban entre los restos de diferentes estructuras, incluido un centro comercial en el que se buscaba localizar a personas atrapadas.
Miles de hogares permanecían sin suministro de agua o electricidad y diferentes empresas suspendieron temporalmente su producción para evaluar posibles daños.
Operativo de emergencia
Las autoridades desplegaron equipos de rescate, personal médico y unidades especializadas para inspeccionar las zonas más afectadas.
El balance puede aumentar a medida que avancen las tareas y se reciba información desde localidades con dificultades de comunicación.
Los hospitales activaron protocolos de emergencia para atender a personas heridas por derrumbes, caídas de objetos y accidentes ocurridos durante el terremoto.
Impacto sobre la producción
Varias empresas paralizaron sus actividades para revisar edificios, maquinaria y cadenas de suministro.
Japón tiene una participación relevante en las industrias automotriz, electrónica y tecnológica. Una interrupción prolongada podría afectar la disponibilidad internacional de componentes, aunque todavía es temprano para estimar consecuencias económicas.
Las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles réplicas y recomendaron evitar edificios dañados y zonas con riesgo de deslizamientos.


