El documento firmado por el Sunca y las cámaras empresariales tendrá vigencia hasta 2031, pero todavía deberá ser ratificado por los órganos de decisión de las partes.
El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos y las cámaras empresariales alcanzaron un preacuerdo para el nuevo convenio colectivo del sector, que incluye una reducción progresiva de la jornada laboral hasta llegar a las 40 horas semanales en 2030.
El documento consta de 23 artículos y tendrá una vigencia de cinco años, comprendida entre abril de 2026 y marzo de 2031. Además de la jornada laboral, contempla ajustes salariales, beneficios sociales, seguridad en el trabajo, sistemas de ingreso a la industria y cambios en el Fondo de Cesantía.
El entendimiento todavía no constituye un convenio definitivo. Deberá ser sometido a la consideración y aprobación de los órganos de decisión del sindicato y las cámaras empresariales.
Cómo se reducirá la jornada laboral
El cronograma establece cuatro etapas:
- Desde el 30 de agosto de 2027: 43 horas semanales.
- Desde el 1.º de mayo de 2028: 42 horas.
- Desde el 1.º de mayo de 2029: 41 horas.
- Desde el 28 de enero de 2030: 40 horas semanales.
La disminución se aplicará sin reducción salarial. El texto también regula las modalidades mediante las cuales las empresas podrán distribuir la carga horaria y contempla el régimen especial de 44 horas de trabajo por 36 de descanso.
Salarios, cupos y beneficios
El preacuerdo establece ajustes salariales y correctivos vinculados con la inflación durante todo el período.
También modifica el régimen de cupos laborales, incorporando una reserva para mujeres y personas derivadas por la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado, el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente y el Programa Nacional de Discapacidad.
El documento prevé además la creación de comisiones sobre productividad, jubilación, seguridad laboral y Fondo de Cesantía. Entre los compromisos específicos aparece un programa de primera infancia para Maldonado.
La ratificación del acuerdo será determinante para normalizar la actividad en las obras afectadas por las medidas sindicales, particularmente aquellas que dependen de los llenados de hormigón.


