El ministro de Economía, Gabriel Oddone, confirmó que no habrá cambios estructurales en el sistema previsional, anunció que no se crearán nuevos impuestos en el corto plazo y adelantó una agenda de reformas para mejorar la competitividad en un contexto de desaceleración regional.
El gobierno nacional definió las principales líneas de su estrategia económica en un contexto de menor dinamismo regional, con foco en la estabilidad del sistema previsional, la contención del gasto público y una nueva agenda de competitividad.
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, aseguró que las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) no serán eliminadas ni estatizadas. Según explicó, los ahorros individuales de los trabajadores están “blindados” y continuarán siendo gestionados dentro de un sistema multipilar. No obstante, reconoció que existen discusiones abiertas sobre la eficiencia del modelo, particularmente en relación con las comisiones que cobran estas instituciones y la posibilidad de optimizar su funcionamiento.
En materia económica, el gobierno ajustó sus proyecciones de crecimiento ante un escenario regional más débil. A pesar de ello, Oddone destacó la “resiliencia” de la economía uruguaya y su capacidad de respuesta frente a shocks externos, apoyada en la solidez institucional y la estabilidad macroeconómica.
Uno de los ejes centrales de la política económica será la gestión del gasto público. El ministro descartó recortes generalizados y señaló que la estrategia será “quirúrgica”, priorizando áreas consideradas clave como la seguridad y la infancia. En paralelo, confirmó que no existen planes para implementar nuevos impuestos durante este período, con el objetivo de brindar previsibilidad al sector privado.
Como parte de la agenda de crecimiento, el gobierno prevé presentar el próximo 31 de mayo una ley de competitividad. La iniciativa buscará reducir el costo de vida, mejorar la facilitación del comercio y fortalecer la defensa de la competencia. Además, se trabaja en la reducción de costos logísticos y energéticos como herramientas para mejorar la productividad.
En ese marco, Oddone también hizo referencia al impacto de la inteligencia artificial en la economía global, señalando que su avance está generando un aumento significativo en la productividad, lo que contribuye a sostener la actividad económica a nivel internacional.
Por otra parte, el ministro explicó que Uruguay no busca actualmente asistencia financiera de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), dado que el país no mantiene programas activos desde hace dos décadas. En cambio, el vínculo se centra en la adopción de buenas prácticas, mejoras en la transparencia fiscal y la integración a estándares internacionales.
Finalmente, indicó que, si bien el acceso a financiamiento internacional tradicional se reduce a medida que Uruguay alcanza mayores niveles de desarrollo, los organismos multilaterales continúan siendo relevantes como respaldo en escenarios de incertidumbre.


