El nuevo informe del Instituto Nacional de Estadística muestra una caída de 1,2 puntos respecto a 2024. Montevideo se mantiene estable, mientras que el interior continúa por encima del promedio nacional.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) divulgó los últimos datos sobre pobreza multidimensional en Uruguay, que evidencian una leve mejora en 2025. El indicador se ubicó en 18,7%, lo que representa un descenso de 1,2 puntos porcentuales en comparación con 2024, cuando había alcanzado el 19,9%.
Este índice mide las privaciones que enfrentan los hogares en cinco dimensiones clave: educación, condiciones habitacionales, acceso a servicios básicos, protección social y empleo. A diferencia de la pobreza por ingresos, permite observar aspectos estructurales que inciden en la calidad de vida.
Diferencias territoriales
El informe señala que en Montevideo el indicador se mantuvo sin cambios en 16,4%, ubicándose por debajo del promedio nacional. En contraste, el interior del país volvió a registrar niveles más elevados, aunque con una reducción: pasó de 22,5% en 2024 a 20,2% en 2025.
Estos datos reflejan una persistente brecha territorial, donde las condiciones de vida fuera de la capital continúan siendo más vulnerables, pese a la mejora general.
Principales privaciones
Entre los componentes analizados, la educación aparece como la principal dimensión de carencia. Según el INE, un 48,2% de la población presenta algún tipo de privación en este ámbito.
Le siguen el empleo informal, que afecta al 29,4%, y las condiciones de vivienda —particularmente los materiales— con un 16,7%.
Otros indicadores sociales
El organismo también publicó recientemente el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad. En 2025 se ubicó en 0,404, prácticamente sin variaciones respecto al 0,405 registrado en 2024, lo que indica estabilidad en la distribución del ingreso.
Por otra parte, la pobreza medida por ingresos también mostró una leve mejora. El 16,6% de la población se ubicó por debajo de la línea de pobreza en 2025, una reducción de 0,7 puntos porcentuales frente al 17,3% del año anterior.
Lectura general
Los datos reflejan una tendencia moderadamente positiva en los indicadores sociales, aunque con avances graduales. La persistencia de niveles más altos de pobreza multidimensional en el interior y el peso de factores estructurales como la educación y el empleo informal continúan siendo desafíos relevantes para las políticas públicas.


