La presidenta de la Junta Departamental, Verónica Robaina, afirmó que la llegada del grupo brasileño marcará un nuevo estándar en servicios turísticos y podría impulsar actividad durante todo el año.
La reciente adquisición del Hotel Enjoy Punta del Este por parte de un grupo inversor brasileño abrió un nuevo escenario para el principal balneario del país, con expectativas de crecimiento en calidad de servicios, generación de empleo y dinamismo económico.
La presidenta de la Junta Departamental de Maldonado, Verónica Robaina, destacó el impacto que tendrá la inversión, comparándola con hitos históricos del desarrollo turístico local.
“Va a marcar un mojón en un nuevo concepto de servicios en Punta del Este, como en su momento lo fue el Conrad”, señaló.
Según explicó, el grupo inversor —vinculado a la marca Fasano— cuenta con reconocimiento internacional por sus estándares de excelencia en hotelería, lo que podría elevar el nivel competitivo del destino.
Robaina sostuvo que este tipo de inversiones generan un “efecto derrame” en el sector, obligando a otros operadores a mejorar sus servicios y salir de la “zona de confort”.
Uno de los puntos clave del planteo es el potencial de romper con la estacionalidad del turismo. En ese sentido, remarcó que el desafío histórico de Punta del Este ha sido consolidar actividad durante todo el año, más allá de la temporada de verano.
“Es lo que le está faltando al destino: generar propuestas que lo hagan atractivo fuera de la temporada de playa”, afirmó.
El proyecto, que podría incluir nuevas torres y desarrollos comerciales, implicará además futuras instancias de análisis en la Junta Departamental, ya que los expedientes deberán ser evaluados desde el punto de vista normativo.
Robaina también subrayó que la inversión generará empleo y nuevas oportunidades para el departamento, aunque advirtió que el crecimiento trae consigo desafíos, especialmente en infraestructura y servicios.
“No podemos ponerle límites al crecimiento, pero sí debemos acompañarlo con planificación”, indicó.
En ese marco, mencionó áreas sensibles como el tránsito y la capacidad urbana, que deberán adaptarse a una ciudad que continúa expandiéndose tanto en población como en actividad económica.
La iniciativa se da en un contexto de transformación sostenida del departamento en los últimos años, consolidando a Punta del Este como uno de los principales polos turísticos e inmobiliarios de la región.


