La iniciativa busca regular el impacto del sonido proveniente del mar en zonas residenciales y turísticas, tras reiteradas quejas durante el verano
El edil del Partido Nacional, Adolfo Varela, presentó una propuesta para modificar la normativa sobre ruidos molestos en Maldonado, con el objetivo de incluir el control de sonidos provenientes de embarcaciones que afectan a viviendas y playas del departamento.
La iniciativa surge a partir de múltiples denuncias registradas durante la última temporada de verano, especialmente en zonas como Solanas, donde vecinos reportaron niveles de ruido elevados generados por barcos fondeados cerca de la costa.
Vacío normativo y falta de coordinación
Actualmente, la normativa vigente regula los ruidos en tierra, mientras que el control en el agua corresponde a Prefectura. Sin embargo, según explicó Varela, no existe un mecanismo que articule ambas competencias cuando el ruido generado en el mar impacta en tierra.
“Hoy hay denuncias, pero no hay herramientas claras para actuar. La intendencia puede constatar el ruido en tierra, pero no tiene competencia directa en el agua, y Prefectura no actúa si la denuncia no se origina allí”, sostuvo.
Qué cambia con la propuesta
El planteo apunta a extender la normativa departamental para permitir que, ante la constatación de ruidos molestos en tierra provenientes de embarcaciones, se dé intervención inmediata a Prefectura para aplicar sanciones.
Entre los puntos centrales se destacan:
- Establecer un límite máximo de 85 decibeles medidos en tierra
- Exigir que las embarcaciones con música o eventos se ubiquen a mayor distancia de la costa (hasta 200 metros)
- Habilitar un mecanismo formal de coordinación entre la Intendencia y Prefectura
- Aplicar sanciones ya existentes, que van desde $3.000 hasta $250.000
Impacto en la convivencia y el turismo
Durante el verano, se registraron situaciones donde el sonido proveniente de embarcaciones superaba los niveles tolerables dentro de viviendas cercanas, generando conflictos entre residentes, turistas y navegantes.
Incluso, según se indicó, algunos vecinos optaron por responder con equipos de sonido desde la costa, lo que evidenció la falta de regulación efectiva.
Varela señaló que el objetivo no es limitar actividades recreativas, sino establecer reglas claras de convivencia: “Se puede disfrutar, pero sin afectar el descanso de quienes están en tierra”.
Alcance departamental
La propuesta abarcaría toda la costa de Maldonado, tanto oceánica como del Río de la Plata, y aplicaría a cualquier fuente de ruido que supere los niveles establecidos, incluyendo música o motores.
Además, se prevé que el nuevo marco normativo sirva como herramienta para ordenar una problemática creciente vinculada al aumento de embarcaciones recreativas en la zona.


