En una sesión maratónica que terminó en la madrugada de este viernes, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó la polémica reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Con 135 votos a favor y 115 en contra, el proyecto logró superar este paso crucial tras casi 11 horas de intensos debates. Dado que el texto sufrió modificaciones respecto a lo enviado originalmente por el Senado, ahora deberá regresar a la Cámara Alta para su sanción definitiva, la cual el oficialismo espera concretar antes del 1 de marzo.
La votación ocurrió bajo un clima de extrema tensión social, apenas horas después de una huelga general que paralizó el país con un acatamiento cercano al 90%.
Mientras los legisladores discutían, en las afueras del Congreso se registraron enfrentamientos entre manifestantes de izquierda y fuerzas de seguridad, quienes utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los grupos más radicalizados, dejando cerca de una decena de detenidos.
El presidente Milei celebró el resultado desde sus redes sociales, afirmando que esta ley busca terminar con décadas de atraso en las relaciones laborales. Por su parte, los sindicatos y opositores advirtieron que la reforma «nos lleva de vuelta a la esclavitud», mientras el gobierno insiste en que la reducción de cargas impositivas es la única vía para formalizar al 40% de los trabajadores que hoy están fuera del sistema.



