Víctor Trezza advierte sobre la injerencia de bandas de Cerro Norte y la «ausencia del Estado» en zonas críticas
El Jefe de Policía de Maldonado, Crio. Gral. (R) Víctor Trezza, realizó un duro diagnóstico sobre la realidad operativa del departamento. Confirmó el desplazamiento de criminalidad capitalina hacia el este y la necesidad de recuperar el territorio en barrios donde la autoridad se había replegado.
El Jefe de Policía de Maldonado, Víctor Trezza, sacudió la agenda pública al ofrecer un balance crudo y directo sobre los desafíos que enfrenta la seguridad en el departamento fernandino. En declaraciones recientes, el jerarca policial no solo confirmó la operación de células narco provenientes de Montevideo, sino que apuntó a una debilidad estructural con la que se encontró al asumir el mando: una marcada «ausencia del Estado» en territorios clave.
Trezza, quien asumió la jefatura en marzo de este año tras su gestión en Canelones, subrayó que uno de los principales obstáculos para la seguridad ciudadana ha sido el repliegue de la autoridad en ciertas zonas periféricas.
«Al llegar, nos encontramos con una ausencia del Estado en lugares donde el control territorial estaba debilitado. Ese vacío es el que aprovechan las organizaciones criminales para instalarse», explicó Trezza, reafirmando su política de saturación y patrullaje de alta visibilidad para revertir esta situación.
Uno de los puntos más alarmantes revelados por la inteligencia policial bajo el mando de Trezza es la confirmación del desplazamiento delictivo. Las investigaciones han detectado que la violencia en el departamento no es meramente local, sino que está siendo importada por grupos organizados.
El Jefe de Policía fue específico al señalar la presencia de delincuentes vinculados a facciones de Cerro Norte (Montevideo) operando en Maldonado. Según el análisis de Jefatura, estos grupos migran hacia el este buscando:
- Nuevos territorios de venta en un mercado de mayor poder adquisitivo.
- Refugio ante la presión policial en la capital.
- Imponer lógicas violentas para desplazar a los distribuidores locales («bocas») en ciudades como San Carlos y la capital departamental.
Frente a este escenario, la gestión de Trezza ha intensificado la coordinación con la Guardia Republicana y las unidades de investigación. El objetivo es claro: cortar los nexos logísticos entre la capital y el este, y evitar que estas células foráneas echen raíces profundas en la estructura social de Maldonado de cara a la temporada de verano.

