Cámara Empresarial de Maldonado advierte sobre posibles nuevos impuestos y reclama mayor articulación institucional

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La Cámara Empresarial de Maldonado mantuvo un encuentro con los cinco diputados del departamento para trasladar su preocupación por los posibles efectos del presupuesto nacional y la eventual creación de nuevos impuestos que, según la institución, podrían afectar el capital inversor y el desarrollo económico local.

Durante la reunión, encabezada por el presidente de la Cámara, Willy Ihlenfeld, se abordaron además otros temas vinculados a la planificación urbana del centro de Maldonado, la falta de coordinación institucional y la necesidad de avanzar en una estrategia conjunta para revitalizar la zona comercial de la ciudad.

“No podemos quedarnos solo con la apertura de la peatonal”

Ihlenfeld recordó que la Cámara Empresarial viene trabajando desde hace años en el diagnóstico del centro de Maldonado.
“Presentamos un estudio a fondo de más de 80 páginas sobre todo el ecosistema del centro: las obras civiles, la situación de los ambulantes, la gente en situación de calle, la iluminación y el estacionamiento. Todo forma parte de un mismo problema que hay que abordar de manera integral”, explicó.

Según el dirigente, la reciente discusión sobre la posible reapertura de la peatonal Sarandí “no puede ser el único eje del debate”.

“Si esto no se ataca de forma profunda y definitiva, con todos los actores involucrados, no vamos a llegar al resultado que todos queremos: que el centro vuelva a ser un paseo de la familia. Hoy, lamentablemente, después de las siete de la tarde da miedo circular por esa zona”, señaló.

Ihlenfeld recordó que el proyecto del centro fue elaborado originalmente por técnicos de la Intendencia de Maldonado durante la administración anterior, con participación de la Cámara y diversos actores locales.
“Esa propuesta marcaba una hoja de ruta que hoy está paralizada. Nosotros pedimos reunión con el intendente para conocer las definiciones, pero por temas de agenda todavía no se concretó. Ya pasaron tres meses de la nueva administración y este tema sigue sin resolverse”, lamentó.

Mesa de articulación institucional

Ante la falta de avances, la Cámara decidió convocar una “mesa de convivencia” —similar a la que funciona en Punta del Este— para reunir a todas las instituciones con incidencia en el área central: la Intendencia, la Alcaldía de Maldonado, la Jefatura de Policía, Bomberos, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y la Fiscalía.

“Queremos articular esfuerzos, no duplicarlos. La Intendencia debería liderar este proceso, pero frente a tres meses de inacción decidimos impulsar nosotros el diálogo”, explicó Ihlenfeld.
La intención, aclaró, no es reemplazar al gobierno departamental, sino generar el impulso necesario para que las acciones comiencen a ejecutarse.

“No es un tema de paternidad de ideas, sino de resultados. Hay que generar músculo institucional para que la situación cambie. Si después la Intendencia toma la posta, mejor”, expresó.

El dirigente señaló que el deterioro del centro de Maldonado es “inaceptable” para un departamento que lidera la actividad comercial y turística del país.
“Es inaudito que, con el movimiento económico que tiene Maldonado, el centro esté como está. Es una zona que debería ser símbolo de desarrollo y hoy refleja desarticulación”, afirmó.

Preocupación por el presupuesto nacional

Otro de los temas tratados en la reunión con los diputados fue la discusión del presupuesto nacional y las medidas fiscales proyectadas por el Ministerio de Economía, que —según la Cámara— podrían afectar la llegada de inversiones extranjeras al departamento.

“Estamos muy preocupados por los cambios que se plantean en materia de residencia fiscal”, dijo Ihlenfeld.
El empresario recordó que desde la pandemia se radicaron más de 20.000 argentinos en Maldonado, muchos de ellos con familias y capacidad de inversión.

“Eso generó movimiento comercial, puestos de trabajo y crecimiento. Maldonado fue el departamento que más creció en los últimos años y el que seguirá creciendo hasta 2035. En un país donde la población no crece, ese corrimiento hacia el Este es una oportunidad que no podemos perder”, subrayó.

El proyecto actual del gobierno plantea elevar de 500.000 a 2 millones de dólares el monto mínimo de inversión exigido para obtener la residencia fiscal en Uruguay.
Según Ihlenfeld, una medida de ese tipo “dejaría afuera a buena parte de quienes ya demostraron ser un aporte positivo para la economía local”.

“Cualquier medida que triplique los requisitos de acceso va a excluir a muchas personas que ya invirtieron, generaron empleo y confiaron en el país. Eso genera incertidumbre, justo cuando más necesitamos estabilidad y previsibilidad”, señaló.

Reclamo por estabilidad y confianza

El dirigente empresarial advirtió que Uruguay debe preservar la confianza que generó entre los inversores extranjeros, en especial durante la pandemia.

“La gente que vino confió en las reglas de juego del país. Es nuestra responsabilidad mantener esa reputación. Cualquier ruido en materia fiscal o cambios abruptos pueden afectar esa confianza y, por lo tanto, la inversión”, apuntó Ihlenfeld.

Asimismo, mencionó otros temas de preocupación, como el tratamiento del secreto bancario y las nuevas disposiciones tributarias que podrían incidir en el flujo de capitales.
“La Cámara entiende que Maldonado debe tener una postura común, que trascienda los partidos políticos. Por eso convocamos a los diputados de todos los sectores, para que lleven una posición unificada a Montevideo y defiendan los intereses del departamento”, afirmó.

Un llamado al trabajo conjunto

El presidente de la Cámara Empresarial cerró su intervención haciendo un llamado a la unidad entre actores públicos y privados.
“Maldonado ha demostrado que puede crecer cuando hay articulación. Lo vimos con la llegada de residentes extranjeros, con la expansión del comercio y con la inversión en infraestructura. Pero si cada actor va por su lado, ese impulso se pierde”, advirtió.

Para Ihlenfeld, el desafío pasa por mantener la dinámica de desarrollo sin frenar la inversión ni erosionar la confianza.
“Lo que queremos es generar un círculo virtuoso. Que haya movimiento, circulación, inversión y calidad de vida. Si se pierden esos equilibrios, el departamento se resiente”, concluyó.

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