Presupuesto Nacional: ¿Cómo afectan las novedades tributarias a empresas y contribuyentes en Uruguay?
La aprobación de la Ley de Presupuesto Nacional 2025-2029 incorporó una serie de cambios tributarios que comenzarán a regir, en su mayoría, a partir del 1.º de enero de 2026. Las modificaciones impactan tanto en empresas nacionales y multinacionales como en personas físicas, especialmente en materia de impuestos, regímenes de importación, facilidades de pago y fiscalización.
El nuevo marco legal busca adaptar el sistema tributario uruguayo a estándares internacionales, fortalecer la recaudación y mejorar los mecanismos de control, sin dejar de contemplar incentivos para la inversión y el desarrollo económico.
Impacto directo en empresas y grupos multinacionales
Uno de los cambios más relevantes es la creación del Impuesto Mínimo Complementario Doméstico (IMCD), que apunta principalmente a grandes grupos multinacionales con presencia en Uruguay. Este tributo asegura que dichas empresas tributen una tasa efectiva mínima del 15% sobre sus rentas locales cuando, por beneficios o regímenes especiales, su carga impositiva sea inferior.
El impuesto se aplicará a entidades que integren grupos con ingresos consolidados globales iguales o superiores a 750 millones de euros, en línea con los acuerdos impulsados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Para estas compañías, el nuevo esquema implica una revisión de su planificación fiscal y un eventual aumento de la carga tributaria efectiva.
Cambios en la tributación de operaciones internacionales
La Ley de Presupuesto amplía el concepto de fuente de renta uruguaya, lo que puede afectar operaciones vinculadas a la transferencia de participaciones en entidades del exterior. Determinadas rentas obtenidas por no residentes quedarán gravadas en Uruguay cuando exista una conexión económica sustancial con activos situados en el país.
Este ajuste impacta especialmente en estructuras societarias, operaciones de compraventa empresarial y reorganizaciones corporativas, reforzando los mecanismos antiabuso y el control fiscal sobre transacciones internacionales.
Compras en el exterior: qué cambia para los contribuyentes
Otro punto que genera impacto directo en los consumidores es la modificación del régimen de envíos postales internacionales. A partir de la nueva normativa, se mantiene una franquicia anual de hasta 800 dólares para compras en el exterior, pero los envíos dejan de estar exentos del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
El IVA se aplicará según el valor del producto, con un mínimo de 20 dólares por envío, siempre que no supere los límites establecidos de peso y valor. Alternativamente, los contribuyentes podrán optar por un régimen simplificado que consiste en el pago del 60% del valor de la factura, que sustituye todos los tributos.
Esta modificación impacta especialmente en quienes realizan compras frecuentes a través de plataformas internacionales y obliga a recalcular el costo final de las importaciones personales.
Más control y nuevas reglas con la DGI
La Ley de Presupuesto introduce cambios en los procedimientos de la Dirección General Impositiva (DGI). A partir de ahora, las notificaciones se realizarán exclusivamente a través del domicilio electrónico fiscal, eliminando la posibilidad de constituir un domicilio físico para esos efectos.
Esto refuerza el control administrativo y exige a empresas y contribuyentes mantener actualizados sus canales digitales, ya que las comunicaciones electrónicas tendrán plena validez legal.
Facilidades de pago y regularización de deudas
En materia de cumplimiento fiscal, el nuevo marco amplía las facilidades de pago, permitiendo financiar deudas tributarias en plazos de hasta 72 meses. Se habilitan distintos mecanismos de cancelación, incluyendo cuotas variables y retenciones, lo que representa una herramienta relevante para empresas y personas con obligaciones pendientes.
Esta medida apunta a mejorar la recaudación sin recurrir exclusivamente a sanciones, favoreciendo la regularización voluntaria.
Incentivos y créditos fiscales
El Presupuesto también prevé la posibilidad de otorgar créditos fiscales a empresas que realicen inversiones productivas, generen empleo o impulsen innovación y tecnología. Si bien los detalles quedarán sujetos a reglamentación, el objetivo es mantener incentivos para sectores estratégicos de la economía.
Un nuevo escenario tributario
En conjunto, las novedades tributarias de la Ley de Presupuesto 2025-2029 configuran un escenario que exige mayor planificación fiscal, tanto para empresas como para contribuyentes individuales. El énfasis está puesto en la transparencia, el alineamiento internacional y el fortalecimiento de los mecanismos de control, con impactos que se sentirán progresivamente a partir de 2026.

