La legisladora del Frente Amplio aseguró que existen auditorías en curso, cuestionó el manejo de recursos en el Hemocentro Regional de Maldonado y afirmó que varios trabajadores temen expresarse públicamente. También sostuvo que el exdirector Jorge Curbelo continuará como médico de ASSE, aunque perdería ingresos vinculados a otras funciones.
La situación del Hemocentro Regional de Maldonado sumó un nuevo capítulo político y administrativo tras las declaraciones de la diputada frenteamplista Mary Araujo, quien respaldó la decisión de ASSE de retirarle la confianza al doctor Jorge Curbelo y aseguró que existen auditorías y denuncias internas vinculadas al funcionamiento del servicio.
Las afirmaciones de la legisladora reavivan una polémica que ya había generado repercusiones en el ámbito político y sanitario, especialmente por tratarse de uno de los centros de referencia más importantes del país en materia de hemoterapia y donación de sangre.
Araujo sostuvo que la resolución fue tomada por el directorio de ASSE y recordó que el Hemocentro depende del Servicio Nacional de Sangre, el cual sí funciona como unidad ejecutora dentro del sistema.
“Las personas no somos las instituciones; las instituciones quedan y las personas pasamos”, expresó la diputada al referirse a la salida de Curbelo de la dirección.
Auditorías, denuncias y uso de recursos
Durante sus declaraciones, Araujo afirmó que actualmente existe una auditoría en curso y mencionó denuncias vinculadas al manejo interno del organismo, incluyendo cuestionamientos sobre relaciones laborales, utilización de viáticos y administración presupuestal.
Según indicó, desde ASSE se busca una gestión “más racional” de los recursos públicos.
La legisladora aseguró además que existen reclamos por miles de horas laborales presuntamente adeudadas a funcionarios contratados sin respaldo presupuestal suficiente.
“Hay dos personas reclamando 2.500 horas de trabajo que se les deben. ¿Quién las va a pagar?”, cuestionó.
También afirmó que anteriormente ya se habían registrado conflictos similares relacionados con el pago de horas extras dentro del sistema de salud.
“Hay mucho miedo de hablar”
Uno de los puntos más sensibles de sus declaraciones estuvo relacionado con el clima laboral dentro del organismo.
Araujo afirmó haber recibido mensajes y pedidos de reuniones de personas vinculadas al Hemocentro que, según dijo, sienten temor de expresarse públicamente.
“La gente tiene mucho miedo de hablar, y eso llama mucho la atención”, manifestó.
Las declaraciones introducen un componente de fuerte impacto político e institucional, ya que sugieren tensiones internas dentro de un servicio históricamente reconocido por su crecimiento y visibilidad pública en Maldonado.
El futuro de Curbelo y la discusión política
La diputada aclaró que Jorge Curbelo continuará vinculado a ASSE como médico y seguirá percibiendo su salario funcional, aunque señaló que podrían modificarse ingresos asociados a otras tareas específicas vinculadas al funcionamiento del Hemocentro y servicios complementarios.
Araujo también rechazó que la decisión tenga un trasfondo político-partidario y sostuvo que un director de servicio “no debería politizar” resoluciones administrativas de organismos públicos.
En paralelo, la situación continúa generando repercusiones dentro del sistema político departamental y sanitario, mientras se aguardan los resultados de las auditorías anunciadas por ASSE.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre transparencia, manejo presupuestal y control de recursos en organismos públicos de salud, especialmente en instituciones de alta exposición pública como el Hemocentro Regional de Maldonado.


