Uruguay retoma liderazgo en la lucha contra el tabaquismo: se derogan decretos del gobierno pasado
Con una firme decisión política y sanitaria, el Gobierno Nacional anunció este martes la derogación de los decretos n.° 87/021 y n.° 282/022, normas que durante los últimos años habían flexibilizado el control sobre dispositivos electrónicos de tabaco y el empaquetado neutro de cigarrillos. La medida, según autoridades, marca el retorno de Uruguay a su histórica posición de liderazgo mundial en la lucha contra el tabaquismo.
“Uruguay no perderá la senda que históricamente nos ubicó a nivel mundial”, afirmó el presidente de la República, Yamandú Orsi, durante la conferencia de prensa realizada en Torre Ejecutiva, donde estuvieron presentes las principales autoridades del Ministerio de Salud Pública y representantes de la Organización Mundial de la Salud.
Orsi fue claro al afirmar que “hay pasos en los que no se puede titubear”, en referencia a los retrocesos normativos implementados entre 2021 y 2022, y remarcó: “Es inaceptable la incidencia del lobby tabacalero en decisiones de Estado”.
¿Qué se derogó y por qué?
La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, explicó que la política de control del tabaco en Uruguay —impulsada desde 2004— había sido internacionalmente reconocida por su coherencia y firmeza, hasta que dos decretos aprobados en los últimos años permitieron un relajamiento normativo regresivo.
El Decreto 87/021 autorizaba el ingreso y venta de productos de tabaco calentado (como los dispositivos IQOS), y el Decreto 282/022 flexibilizaba los criterios de empaquetado neutro, una herramienta clave para reducir el atractivo visual de los productos.
“Nuestro deber es no retroceder ni un centímetro”, dijo Lustemberg. Con la derogación, se impide a las empresas registrar, importar o vender productos electrónicos de tabaco calentado, y se refuerzan las medidas contra los dispositivos de vapeo, eliminando toda distinción comercial entre ambas categorías.
El tabaco sigue siendo la principal causa de muerte prevenible en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. En Uruguay, 18 personas mueren por día por causas relacionadas con el tabaquismo. La ministra remarcó que se trata de una enfermedad adictiva, prevenible y tratable, por lo cual el Estado tiene la obligación de adoptar medidas contundentes para proteger a la población.
La decisión, además, responde a una alerta creciente sobre los nuevos productos de nicotina que buscan posicionarse como menos dañinos o inocuos, cuando estudios recientes indican que también presentan riesgos respiratorios, cardiovasculares y adictivos, en especial entre adolescentes.
El gobierno anunció un paquete integral de medidas para acompañar el endurecimiento normativo:
- Campañas de sensibilización pública
- Fiscalización interna y fronteriza del comercio ilegal
- Ampliación de las comisiones asesoras especializadas
- Encuestas y acciones dirigidas especialmente a población joven
- Implementación de un asistente virtual para dejar de fumar
Durante el evento, la OMS entregó el Premio Mundial Sin Tabaco 2025 a la cooperativa de trabajo Sudestada, por su investigación periodística “Humo por decreto”, que documentó los efectos de la flexibilización de las normas antitabaco y sus consecuencias sociales.
Un compromiso que se renueva
La directora nacional de Salud, Fernanda Nozar, y la coordinadora del Programa Nacional de Control del Tabaco, Laura Llambí, coincidieron en que esta etapa marca el fortalecimiento de una política de Estado basada en evidencia científica, salud pública y derechos ciudadanos.
“Esto no es ideología, es salud. Es vida”, resumió un integrante del equipo técnico.
Uruguay, que supo ser ejemplo en el mundo por sus políticas pioneras, vuelve a asumir ese rol con una determinación renovada. En tiempos de alta influencia de la industria tabacalera y de nuevas formas de consumo, el país elige, una vez más, cuidar antes que ceder.

