El PPI cae por segundo mes consecutivo: ¿habrá rebaja en los combustibles?
La Ursea publicó el informe de paridad de importación, que servirá de base para la decisión del gobierno sobre las tarifas de nafta, gasoil y supergás.
A diferencia del mes pasado, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) dio a conocer públicamente el informe del Precio de Paridad de Importación (PPI) antes de que el gobierno de Yamandú Orsi resuelva sobre el ajuste en los valores de los combustibles.
El PPI funciona como precio de referencia para definir si corresponde subir, bajar o mantener los precios de la nafta, el gasoil y el supergás. Según lo establecido por la Ley de Urgente Consideración (LUC), la decisión debe basarse en dos elementos: este informe de Ursea —que es público— y un análisis financiero de Ancap, el cual no es divulgado.
El PPI representa un cálculo teórico de cuánto costarían los combustibles puestos en la planta de distribución si la importación estuviera liberada y existiera competencia privada para Ancap.
El informe publicado este martes 27 de mayo abarca el período del 26 de abril al 25 de mayo y muestra descensos en todos los combustibles:
- Nafta Premium 97: baja de 1,41% en el precio de referencia.
- Nafta Súper 95: reducción del 1,48%.
- Gasoil 50S y 10S: caída del 3,4%.
- Supergás: descenso del 2,74%.
La Ursea explicó que las reducciones responden principalmente a una caída en los precios internacionales, menores costos de flete y una variación favorable en el tipo de cambio.
No obstante, es importante destacar que estos porcentajes no reflejan automáticamente el ajuste al público, ya que aún deben considerarse costos de distribución y comercialización, que no forman parte del PPI.
En abril, el gobierno decidió reducir el precio al público del gasoil en 1,5%, luego de que el PPI para ese producto marcara una baja de 5,49%. En cambio, las tarifas de naftas se mantuvieron sin cambios, pese a una leve suba del 0,2% en el PPI.
Aquellas decisiones generaron cuestionamientos por parte de sectores de la oposición y de gremiales agropecuarias, que reclamaban ajustes más acordes a la evolución del mercado internacional.
Ahora, con una nueva baja generalizada en el PPI, el gobierno de Orsi deberá definir si traslada —total o parcialmente— esa reducción a los consumidores.

