La construcción abandonada de Las Flores y Treinta y Tres era utilizada para vender drogas, según la Policía. En los allanamientos hubo cuatro condenas y se incautaron cocaína, seis armas y 87 cartuchos.
La Intendencia de Maldonado y la Jefatura de Policía demolieron una vivienda ubicada en Las Flores y Treinta y Tres, en el barrio Sarubbi, que era utilizada como punto de venta de drogas por personas condenadas en la Operación Bastión.
El derribo se realizó el jueves 17, después de los cinco allanamientos simultáneos desarrollados en Sarubbi y La Sonrisa. La actuación judicial terminó con cuatro condenas por delitos de suministro de estupefacientes y tráfico interno de armas, con penas diferentes según la responsabilidad establecida en cada caso.
Una casa abandonada utilizada para comercializar drogas
La vivienda estaba abandonada y, de acuerdo con la información difundida este viernes, era empleada por los condenados para desarrollar la actividad ilegal.
En ese inmueble la Policía halló cocaína, balanzas de precisión y dinero. También incautó dos revólveres calibre 22, otro calibre 38, una pistola belga de doble caño calibre 14, una escopeta calibre 24 y 87 cartuchos de diferentes calibres.
El procedimiento conocido el jueves había informado además otras armas y sustancias encontradas en La Sonrisa. La demolición es una derivación material de esa operación, no una nueva condena ni una prueba de responsabilidad para vecinos o propietarios que no hayan sido incluidos en las resoluciones judiciales.
Condiciones del derribo
La comunicación no detalla la situación dominial del terreno, el acto administrativo que autorizó la demolición, el estado estructural de la casa ni quién deberá mantener limpio y cerrado el predio. Tampoco informa si existían conexiones regulares de agua y energía o si se retiraron residuos potencialmente peligrosos antes de usar maquinaria.
Esos datos son relevantes porque el cierre de un punto de venta no concluye con el derribo: el terreno debe quedar sin escombros, con condiciones de seguridad y sin posibilidades inmediatas de reocupación.
La actuación conjunta retira una estructura que, según las autoridades, era utilizada para vender drogas. El seguimiento deberá establecer el destino del predio y verificar que el lugar no vuelva a convertirse en un foco de riesgo para el barrio.


