El acuerdo fue suscrito por el Gobierno, el Sunca y las cámaras empresariales. Incluye cambios en el horario de trabajo y nuevos beneficios en salud y cuidados, pero no resuelve el conflicto comercial que mantiene paralizada la obra Cipriani.
El Gobierno, el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos y las cámaras empresariales firmaron este viernes 14 de agosto el nuevo convenio colectivo del sector, que tendrá una vigencia de cinco años.
La firma culminó el proceso de negociación desarrollado en los Consejos de Salarios. La asamblea nacional del Sunca había ratificado el acuerdo por unanimidad durante el jueves y posteriormente las partes completaron la redacción definitiva.
El ministro de Trabajo, Juan Castillo, calificó el convenio como “histórico” debido a su duración y a la incorporación de una reducción progresiva del horario laboral, además de beneficios vinculados con salud y cuidados. El texto completo será publicado a comienzos de la próxima semana, informó Presidencia.
Reducción sin disminución salarial
El cronograma negociado prevé pasar gradualmente desde las actuales 44 horas hasta una semana laboral de 40 horas en 2030, sin reducción del salario.
La implementación comenzará en 2027 y se realizará en etapas. El convenio también incorpora mecanismos de aplicación para las empresas y contempla las características particulares de las diferentes ramas que integran la construcción.
Castillo aclaró que el acuerdo puede servir como referencia para otros sectores, aunque no necesariamente será replicado de manera idéntica. Cada actividad deberá considerar sus condiciones de producción y alcanzar sus propios acuerdos.
El convenio también crea o fortalece ámbitos de trabajo sobre seguridad laboral, salud, cuidados, productividad y otros componentes sociales. Sus disposiciones salariales y correctivos permanecerán vigentes durante el período acordado.
Efecto en Maldonado
La firma permite cerrar el conflicto general del sector y normalizar las tareas que habían sido afectadas por las medidas sindicales. Tiene especial importancia para Maldonado, donde la construcción representa una fuente central de empleo y existen varios proyectos de gran escala.
Sin embargo, el convenio no soluciona automáticamente la situación de Cipriani. La paralización del emprendimiento del antiguo hotel San Rafael responde ahora a un conflicto comercial entre CRIBA y el grupo inversor.
CRIBA cesó el viernes a su plantilla y el Sunca instalará el lunes una carpa frente a la obra. Por lo tanto, deben diferenciarse dos procesos: el convenio nacional de la construcción quedó firmado, pero el futuro de Cipriani, la continuidad de la constructora y la reincorporación de los trabajadores permanecen sin definición.


