La referencia calculada por Ursea plantea aumentos moderados para las naftas y una suba de $7,51 por litro para el gasoil. La decisión definitiva corresponde al Poder Ejecutivo.
El Poder Ejecutivo deberá resolver en las próximas horas si modifica los precios de los combustibles a partir del 1.º de agosto, luego de recibir el informe de paridad de importación elaborado por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua.
La referencia calculada por Ursea marca valores de $88,93 para la nafta Súper 95, $91,67 para la Premium 97 y $66,19 para el gasoil 50S.
En comparación con los precios vigentes, esos valores representan incrementos de $0,26 en la Súper, $0,48 en la Premium y $7,51 por litro en el gasoil.
Los precios de paridad son referencias técnicas y no constituyen todavía las tarifas que pagarán los consumidores. El Gobierno puede trasladar las variaciones de manera total o parcial o mantener los valores actuales.
Qué es el precio de paridad de importación
La paridad de importación estima cuánto costaría adquirir el combustible en el mercado internacional e introducirlo en Uruguay.
El cálculo contempla factores como la cotización del petróleo, los productos refinados, el tipo de cambio, los costos de transporte, los seguros y los gastos asociados a la importación.
Ursea elabora estas referencias periódicamente y las remite al Poder Ejecutivo. La fijación del precio final incluye además decisiones tributarias, comerciales y de política económica.
El gasoil concentra la mayor variación
La principal diferencia se registra en el gasoil 50S, cuya referencia presenta un aumento de $7,51 por litro.
Posible impacto en Maldonado y la región
Una suba del gasoil podría repercutir sobre actividades con fuerte presencia en Maldonado, Rocha y Lavalleja.
El combustible incide directamente sobre el transporte de pasajeros y mercaderías, la maquinaria de construcción, la producción agropecuaria y los servicios de distribución.
El traslado hacia otros precios no es automático. Dependerá del peso del combustible dentro de la estructura de costos de cada actividad y de las decisiones adoptadas por las empresas.
Las compañías de transporte deberán informar si una eventual suba modifica sus costos operativos. En el caso del transporte público, cualquier cambio tarifario requiere las resoluciones correspondientes y no puede darse por confirmado a partir del informe de Ursea.
La decisión del Ejecutivo
El Gobierno deberá comunicar si aplica los valores de referencia y desde qué fecha comenzarían a regir.
Hasta entonces, no corresponde anunciar un aumento definitivo. La diferencia entre la recomendación técnica y el precio resuelto por el Poder Ejecutivo deberá quedar claramente identificada.


