Precios

Brasil: oferta limitada y precios firmes en mercado del novillo

En el mercado brasileño de ganado gordo, el novillo premium —particularmente razas como Angus o Hereford— se está cotizando actualmente en un rango firme de US$ 3,80 a US$ 3,90 por kilo vivo. La escasez de oferta ha provocado que la demanda presione sobre los precios, limitando la disponibilidad de animales de alta calidad

Fernando Petruzzi, productor y consignatario radicado en Río Grande del Sur, advirtió sobre el impacto de la incertidumbre internacional: “En el mercado hay cautela por lo que puedan ser los anuncios del 1.º de agosto por parte de Estados Unidos”, en referencia a posibles medidas arancelarias que afectarían las exportaciones

Aunque la carne brasileña destinada a EE. UU. representa apenas el 3,5 % de la producción nacional, su salida forzada del mercado exterior presiona el comercio interno y genera competencia con otras proteínas como el pollo

La exportación en pie hacia Turquía sigue siendo sólida: está programado un nuevo envío de aproximadamente 12.000 novillos pesados y las cuarentenas de terneros ya están completas, lo que refuerza el dinamismo del segmento

Además, los precios para terneros se mantienen en torno a US$ 2,30–2,40 y los novillos de primera calidad en torno a US$ 2,10

En este contexto de mínima oferta y alta demanda, se prevé que los precios se mantengan firmes durante el resto del semestre, a la espera de definiciones sobre el panorama comercial internacional y su impacto sobre la ganadería regional.

Marzo cerró con una suba de precios del 0,9%: frutas y transporte lideraron los aumentos

El Instituto Nacional de Estadística (INE) dio a conocer este lunes 8 de abril el informe técnico correspondiente al Índice de Precios al Consumo (IPC) del mes de marzo de 2024, que mostró una variación mensual de 0,90%. Con este dato, la inflación acumulada en lo que va del año asciende a 2,63%, mientras que la variación interanual —esto es, la registrada entre marzo de 2023 y marzo de 2024— se sitúa en 4,70%.

Este indicador, que mide la evolución de los precios de una canasta representativa de bienes y servicios de consumo de los hogares uruguayos, permite hacer un seguimiento periódico del comportamiento de la inflación, un componente clave para la toma de decisiones tanto de autoridades económicas como de consumidores y empresas.

El dato de marzo refleja una leve aceleración respecto al mes anterior, cuando la inflación interanual fue de 4,57%. No obstante, se mantiene dentro del rango meta establecido por el Banco Central del Uruguay (BCU), fijado entre el 3% y el 6%, y que funciona como referencia para la política monetaria.

Alimentos, transporte y vivienda: los rubros con mayor incidencia

El boletín del INE detalla que los mayores aportes al crecimiento del IPC en marzo provinieron de tres grandes divisiones del gasto: alimentos y bebidas no alcohólicas, transporte, y vivienda.

En el caso de los alimentos y bebidas no alcohólicas, el aumento mensual fue de 1,32%, con una incidencia de 0,37 puntos porcentuales sobre el total del índice. Dentro de este rubro, se destacan incrementos notables en frutas y verduras frescas. Los plátanos, por ejemplo, subieron 19,29%, mientras que las manzanas lo hicieron un 6,36%. También se registraron subas relevantes en zapallitos (16,90%) y zanahorias (7,83%), lo que se explica en parte por factores estacionales y condiciones climáticas que afectaron la oferta.

El rubro transporte, con una suba del 2,27% mensual y una incidencia de 0,28 puntos, fue otro de los factores determinantes del comportamiento del índice. Los mayores aumentos se verificaron en la adquisición de vehículos: automóviles nuevos aumentaron 4,41% y motocicletas 1,91%. Asimismo, hubo alzas en repuestos y accesorios para vehículos (2,20%) y servicios de mantenimiento (1,20%).

En cuanto a la vivienda, se registró un incremento mensual del 0,86%, que aportó 0,09 puntos al índice. Dentro de esta categoría, se observó un aumento del 1,67% en la tarifa de electricidad, del 1,76% en el supergás, y una suba del 0,53% en el alquiler de vivienda, lo que refleja ajustes contractuales propios del trimestre y posibles actualizaciones por índice de precios.

Otros rubros con subas destacadas fueron “Bebidas alcohólicas y tabaco” (1,40%), impulsado por el precio del tabaco, y “Restaurantes y servicios de alojamiento” (0,85%), donde se reflejaron incrementos en comidas fuera del hogar y en servicios de hospedaje.

Análisis y perspectivas para el segundo trimestre

La inflación de marzo reafirma una tendencia moderada en la evolución de los precios al consumo. El dato interanual de 4,7% no solo se encuentra dentro del rango meta del BCU, sino que también se ubica por debajo de los niveles observados hace un año, cuando el país lidiaba con mayores presiones inflacionarias derivadas del contexto internacional y la sequía.

En este escenario, la política monetaria ha mantenido cierto grado de estabilidad, con una tasa de interés que actúa como ancla para contener las expectativas inflacionarias. De cara a los próximos meses, el comportamiento de los precios estará influido por varios factores clave: los ajustes tarifarios del mes de mayo —cuando se revisan precios públicos como combustibles, agua y electricidad—, el desempeño del tipo de cambio, y la evolución de los precios internacionales de alimentos y energía.

También será determinante la situación climática, que puede incidir directamente sobre la producción y abastecimiento de frutas y verduras, productos de fuerte peso en el IPC y alta sensibilidad estacional.

Para el consumidor, el informe del INE confirma una tendencia de aumentos concentrados en productos puntuales —como frutas frescas y combustibles— pero sin un impacto generalizado ni acelerado en el conjunto de precios. Sin embargo, la evolución de la inflación seguirá siendo un factor central en el poder adquisitivo de los hogares y en la planificación de empresas y gobiernos.

Diferencia de precios con Argentina en el litoral uruguayo: descenso en julio, aunque permanece alta

La disparidad de precios entre Uruguay y Argentina en la región litoral mostró una reducción en el mes de julio con respecto a mayo, aunque aún mantiene niveles significativamente elevados.

De acuerdo con el análisis llevado a cabo por la Universidad Católica, considerando una selección de bienes y sus ponderaciones en la estructura de gasto de los hogares, adquirir una canasta de productos en la ciudad de Concordia resulta un 56% más económico en comparación con la ciudad de Salto.

Desde la perspectiva de Concordia, el informe señala que Salto presenta precios un 126% más altos. A pesar de esto, la investigación destaca una disminución del 17% en la brecha de precios con respecto a la medición anterior. Sin embargo, en el caso de 7 artículos específicos, la diferencia de precios se ha ampliado en comparación con el mes de mayo, en algunos casos de manera significativa.

El informe también revela que la reducción en la brecha de precios para los productos mencionados puede atribuirse, en parte, al aumento de los precios en Argentina en la categoría de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que experimentó un incremento del 4,2% durante el mes de junio. En contraste, en Uruguay durante el mismo período, la variación en el precio de los alimentos fue de -1,31%.

Esta evolución en los precios entre ambas naciones continúa siendo un tema relevante en la región litoral, generando impactos en el poder adquisitivo de los consumidores y planteando desafíos para encontrar equilibrios económicos en un contexto de fluctuaciones en los mercados.